Descubrí a Cela cuando tenía trece años. Comencé con sus "Viajes a la Alcarria", que me llevaron por la geografía española. Lo que me llamaba la atención de Cela era una especie de nostálgica actitud. Aparte de su aparente llaneza sus escritos me transmitían una lúcida melancolia que no se dejaba llevar por la compasión. En aquel tiempo me atraían los románticos, literarios se entiende, y Cela era todo lo contrario. Me enorgullezco de que empezó a gustarme su estilo, mucho antes de que ganara el Premio Nobel. Leí su "Familia de Pascual Duarte" que me dejó un regusto amargo por la crudeza de la historia, aunque me enganchó para siempre a su carro literario. Trás sus obras se nota que hay mucho trabajo detrás. Cela es un artesano de la novela y lo demuestra en "La Colmena", donde la obra con su peculiar estructura adopta visualmente la forma de un panal de abejas. Cada párrafo es una celdilla donde unos personajes son mostrados con claridad rayana. No hay sombras en estos retratos. Ya se sabe que la fealdad no puede ser disimulada bajo la intensa luz del día. Y su prosa es una luz intensa, de mediodia.
A modo de aperitivo escribo aquí unas líneas: "...Flota en el aire como un pesar que se va clavando en los corazones. Los corazones no duelen y pueden sufrir, hora trás hora, hasta toda una vida, sin que nadie sepamos nunca, demasiado a ciencia cierta, qué es lo que pasa..." (Párrafo 11).
miércoles, 13 de febrero de 2008
domingo, 10 de febrero de 2008
El mundo es Ansí

Pío Baroja escribió un libro titulado "El mundo es Ansí". La protagonista, Sacha, mujer rusa de pensamiento liberal ve un escudo con un corazón al que atraviesan varios cuchillos. Bajo el escudo un lema sencillo: "el mundo es ansí". Alguien le explica que el mundo es cruel y que el escudo no es sino una representación de la dureza de la vida.
Recomiendo a Baroja y este libro.
domingo, 11 de noviembre de 2007
ELIZABETH, LA EDAD DE ORO

Anoche fui a ver Elizabeth, La edad de oro. Es una película de buena factura, donde me impactó la fuerza de algunas de sus imágenes. El vestuario, el maquillaje, la interpretación de Cate Blanchet me parecieron magistrales.
No me gustó la voz que Jordi Mollá pone a Felipe II. Realmente Felipe II aparece como un ser oscuro, detestable que en algunas de sus poses me recuerda al monstruo de una mala película de terror.
Esta es la segunda parte de "Elizabeth", una película de 1998 que fue nominada a siete oscars. No puedo comparar si esta secuela está a la altura de su predecesora, ya que la anterior no la he visto. Sin embargo, no tuve ningún problema en en seguir la historia.
Hay escenas maravillosas que se me han quedado grabadas en la mente. La historia tiene ingredientes suficientes para mantener en vilo al espectador.
Elizabeth se nos muestra como una reina humana que ve con tristeza como envejece sin conocer los placeres vitales de una mujer cualquiera. La fuerza del personaje llena toda la pantalla. Aunque de imagen fria acabas congraciandote con el personaje gracias a esa gran actriz que es Cate Blanchet. Hay escenas curiosísimas que me recuerdan a videoclips de Annie lennox. Es interesante como logra adaptarse un tema tan actual como es el de la intoleracia y el fundamentalismo religioso a la época de mediados del siglo XVI, en la que está ambientada la película, con total naturalidad. Me ha gustado tanto que veré sin falta la primera parte. Espero que os guste. Me hubiera gustado contaros más pero no quiero destripar la película.
martes, 10 de abril de 2007
CONTEMPLANDO LA LUNA Y ANHELANDO UN AMOR LEJANO
Sobre el mar asciende la luna;
tras el horizonte arde el firmamento entero.
Se lamentan los que se aman:
¡es infinita la noche!
Su añoranza llega hasta el amanecer.
Apago el candil para disfrutar del resplandor de la bóveda celeste
y me deslizo en mis ropas
porque empiezo a sentir el peso del rocío.
Desde que no puedo coger un puñado de polvo de luna para regalártelo a ti,
me duermo
con la ilusión de encontrarte en mis sueños.
Chang Chiu-Ling (673-740)(Traducción: L. Tamaral)
tras el horizonte arde el firmamento entero.
Se lamentan los que se aman:
¡es infinita la noche!
Su añoranza llega hasta el amanecer.
Apago el candil para disfrutar del resplandor de la bóveda celeste
y me deslizo en mis ropas
porque empiezo a sentir el peso del rocío.
Desde que no puedo coger un puñado de polvo de luna para regalártelo a ti,
me duermo
con la ilusión de encontrarte en mis sueños.
Chang Chiu-Ling (673-740)(Traducción: L. Tamaral)
EN LAS MONTAÑAS, A UN AMOR PERDIDO
No advertí tu leve paso
en las aguas arrugadas de mis sueños,
el amanecer azul del rio
mezcló tus pies transparentes
con las hojas doradas del otoño.
¿Me habrías amado ciegamente?
¿Habrías lavado tus cabellos
en el vino oscuro de mis labios?
Ya sólo te puedo ofrecer el viento de mi amor
y la blanca canción de mis huesos helados.
Wang Bai-Yi (681-752)(Traducción: L. Tamaral)
en las aguas arrugadas de mis sueños,
el amanecer azul del rio
mezcló tus pies transparentes
con las hojas doradas del otoño.
¿Me habrías amado ciegamente?
¿Habrías lavado tus cabellos
en el vino oscuro de mis labios?
Ya sólo te puedo ofrecer el viento de mi amor
y la blanca canción de mis huesos helados.
Wang Bai-Yi (681-752)(Traducción: L. Tamaral)
DÍFICIL AMOR
Trinidad Portlumière (Martinica, 1956)(Traducción de L.T.)
Qué difícil es amar
desde la orilla sur
del firmamento
frente a estrellas
o añoso palabras-peces
que huyen en caracolas de luz
ciegas de tanta noche.
Y los ojos restauran
el silencio del horizontes
u oleaje de labios
su plumaje de viento
a la hora en que la oscuridad
adquiere la textura
del sueño
afortunadamente.
Qué difícil es amar
desde la orilla sur
del firmamento
frente a estrellas
o añoso palabras-peces
que huyen en caracolas de luz
ciegas de tanta noche.
Y los ojos restauran
el silencio del horizontes
u oleaje de labios
su plumaje de viento
a la hora en que la oscuridad
adquiere la textura
del sueño
afortunadamente.
AMOR
Porque el amor es nube sobre mí
y torrentes debajo
y me hunde los pies
y me cae cual diluvio.
Como una ciudad,
como una tribu,
me envuelve la pasión;
encuentra la nostalgia
su albergue y su descansoaquí,
en mi corazón.
Y en torno mío, tan solo,
hay vientos circulando.
AUTOR: Hasan Ibn Hani al-Hakamí "Abu Nuwas" (Ahwaz, Persia, entre el 762-810).
y torrentes debajo
y me hunde los pies
y me cae cual diluvio.
Como una ciudad,
como una tribu,
me envuelve la pasión;
encuentra la nostalgia
su albergue y su descansoaquí,
en mi corazón.
Y en torno mío, tan solo,
hay vientos circulando.
AUTOR: Hasan Ibn Hani al-Hakamí "Abu Nuwas" (Ahwaz, Persia, entre el 762-810).
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